Ética en nuestro pais, abogada por pocos, pero reconocida por muchos, siendo esta un papel importante en todo periodista ya que forma parte la cotidianiedad siendo esta algo con lo que debemos convivir diariamente, pero al parecer es un tema muy serio y algo complicado en nuestra realidad actual, ya que en ocasiones la ética solo se utiliza como un simple maquillaje en nuestras acciones cotidianas. Debemos de estar plenamente concientes y convencidos de que la ética se rige bajo principios universales básicos, como por ejemplo la justicia, (todos apreciamos la justicia desde el momento en que a nadie le gusta ser tratado injustamente). Por lo tanto depende de nosotros mismos, el establecer un entorno ético, con nuestra familia, amigos, y principalmente los periodistas, para tal misión, debemos de emprender una serie de acciones y actitudes, cuyo objetivo sea el despertar las reflexiones que fomenten la cultura ética en todos y cada uno de nosotros.
La Real Academia de la Lengua define la ética como el conjunto de principios o reglas morales que rigen el comportamiento de una persona. También dice que es la parte de la filosofía que trata de los conceptos de lo bueno o lo moral aplicados a los actos humanos.Es difícil ver en nuestro país el afán de lucro fácil, la obsesión por el confort y el consumismo alienan a los hombres, mujeres y niños. Nuestra sociedad en su inversión de valores ha convertido la doblez y el cinismo en un magisterio, donde los seres humanos exitosos son los que acumulan mayor cuota de poder político, económico, militar, religioso y social, sin importar los métodos y formas a utilizar para alcanzarlo. En esas condiciones maleadas es que los periodistas ejercemos nuestra labor profesional. Somos hijos de ese medio y tenemos por lo general sus mismos vicios y deformaciones, ya que con los demás ciudadanos no escapamos a heredar los vicios y virtudes del contexto en el que nos hemos formado, donde lo que puede determinar la diferencia por lo general son las diferentes características que tiene cada familia, como núcleo primario de modelar el individuo”. De todos modos, el periodista que ejerce apegado a la ética profesional, tiene que pagar un precio alto, de limitantes materiales e incomprensiones, ya que en medio de tantas divisiones, prejuicios y sectarismos, cuando alguien no está parcializado con un sector, cada uno piensa que sí lo está con su adversario. Claro está, que aunque mejoren los salarios y las posibilidades de empleos, cuando en el individuo no existe las bases estructurales en su personalidad para asumir valores éticos y morales, no hay forma de asumir un comportamiento digno sin importar que se haya logrado una sólida posición económica, social y profesional, ya que la sociedad de consumo convierte al ser humano en una máquina difícil de saciar su hambre de poder, fortuna y fama.
Estos conceptos dejan ver la importancia que se le da a la ética en su intima relación con la moral. ¿Pero, esa intimidad realmente existe? ¿Qué es lo moral y qué es lo ético? Lo moral es una barrera impuesta por la sociedad para conseguir un ordenamiento legal, para determinar parámetros de comportamiento, para buscar corregir un rumbo desviado o para darle solidez a un sistema lleno de prohibiciones. Lo ético es más interior, más individual, más conceptual, depende de cada persona. Lo que es ético para unos puede ser no ético para otros. Es aquí donde se rompe la unión entre la ética y la moral. Un ejemplo claro de esta ruptura está en las concepciones árabes y las del mundo occidental. Para los árabes es ético poseer más de una mujer, es parte de su cultura, para los occidentales este hecho representa un motivo de castigo, de reproche. Los códigos de occidente plasman como delito la convivencia con más de una mujer, pasa al plano moral y como tal es mal visto por el entorno social.
Ahora bien, será que los periodistas desconocen lo que es ético? O más bien no ejercen debidamente su labor?
Segun una encuesta relizada por estudiantes de periodismo de una universidad española, a periodistas,publico general y organizaciones,que se preocupan por velar de que las informaciones de los periodistas sean exactas, arrojo los siguientes datos: La ética está presente en todos los actos humanos, porque en ella se fundamenta la distinción entre el bien y el mal. ¿Pero a qué bien o a qué mal hace referencia? Lógicamente, al bien o al mal determinado por la sociedad de consumo, por los estamentos jurídicos de un estado. Es bien claro que quienes se inmolan atendiendo sus principios religiosos o sociales, lo hacen con plena conciencia de estar haciendo lo mejor, lo mas ético. Aquí el bien está en cumplir una consigna y el mal en ser inferior a su compromiso. De la misma forma, en las actividades del hombre existen normas que rigen sus procedimientos. Para el médico, para el abogado, para el ingeniero, para el maestro, para el periodista, se han creado “Códigos de Ética”, que se convierten en reglas de oro para desempeñar su profesión y que no significan otra cosa que adaptarse al sistema en el cual se desarrolla como persona.
El Periodista es un apostolado, porque el periodismo se ejerce con honra o no se ejerce. La verdad y la libertad de expresión están íntimamente unidas y la verdad es aliada inseparable de la ética de la libertad de expresión. Y muchas veces la tragedia del hombre contemporáneo es haber separado tanto el orden científico y el orden moral, que en el fondo se han convertido en órdenes inseparables, irreductibles, en órdenes que nada tienen que ver, que son independientes. Entonces son necesarias las normas éticas.También es un cronista de la historia de cada día, y eso pone en sus manos una enorme responsabilidad, que no puede ser desvirtuada por una simpatía ideológica determinada. Como dicen algunos sociólogos, los periodistas "formamos opinión", pero eso no nos da derecho a formar "nuestra opinión" en los demás. No es ético. El periodismo no es partidismo ni ideología, sino medio de difusión de hechos y realidades. El periodista no trata de quedar bien con nadie, sino de contar la verdad aproximada de las cosas.
Profesor Lucas Jimenez:Antropologo y Periodista
Con el desarrollo de las tecnologías de la comunicación, la libertad de expresión cede terreno de forma sostenida a los imperativos del lucro empresarial, mientras que la verdad –postulada por casi todos los códigos de ética periodística como meta suprema de todo buen comunicador- pasa por una crisis profunda imponiéndose el imperio de la mentira.
Cada individuo debe cumplir una serie de normas generales de conducta que le son aplicables, a pesar de que se encuentre ubicado en un tiempo y un espacio determinado o dentro de situaciones concretas que son formas particulares de problemas generales que enfrenta el ser humano. (ética en general, ética profesional comparada, 1ra edición 1995, pag. 15.)
El lenguaje periodístico es, antes que nada, un código lingüístico específico al servicio de unos fines informativos. La causa de que exista hoy una forma de expresión a la que se llama estilo o lenguaje periodístico, hay que buscarla en la necesidad históricamente sentida por unos determinados escritores que tuvieron que adecuar las formas de expresión literarias de su época al principal objetivo de toda actividad profesional periodística.
Así surge la necesidad de crear y calificar como “lo que debe hacerse” toda una serie de requisitos lingüísticos. Unos son consecuencia directa de la dinámica del periodismo, el tratamiento de la actualidad, su condición de medio de masas, el tiempo y el espacio limitado y las “exigencias” de la importantísima tecnología de la información. Pero también hay otro tipo de a prioris que tienen su raíz en los principios éticos más unánimes de los distintos códigos deontológicos de la profesión. El propio lenguaje periodístico es una consecuencia de factores extralingüísticos.
La supervivencia del periodismo depende de la responsabilidad ética que los medios asuman respecto a los derechos de los ciudadanos a recibir una información veraz mediante una buena praxis de la profesión periodística. La ética periodística es una herramienta fundamental para la evolución de la vida democrática de cualquier sociedad.No obstante, intentar hoy definir la ética, es un asunto complejo porque sobre el tema puede ser que ya todo esté dicho. Sin embargo, el hombre debe arriesgarse y tomar posiciones radicales cuando las circunstancias lo merezcan, por esta razón, la decisión de enfrentar el reto de escribir sobre ética en el periodismo, por ejemplo, tiene su razón de ser en la necesidad de aventurarse en la búsqueda de nuevas alternativas, de nuevos conceptos que permitan la formación de una conciencia plena en cuanto al tema se refiere.
El periodista, personaje de gran importancia en el rumbo de las regiones, de los países, de los estados, se caracteriza por tener absoluta libertad de informar sin cortapisas, sin límites en su expresividad, en su manera de ver y de analizar la noticia, de presentar sus crónicas, de vivencia la problemática social, sin embargo, esa libertad depende de muchos factores. En un país que supuesta mente disfrute de democracia, el periodista tiene que afrontar muchos obstáculos y aunque se diga que no, existe mucha censura a la prensa.Siendo La libertad de expresión, es un principio fundamental para el sostenimiento de un sistema democrático, es un derecho de los ciudadanos más que de los medios, por ello creo que la censura es una herramienta de antaño para mediar en este tipo de cuestiones. Por ello, la importancia que hoy le doy a que las audiencias puedan comprender la abundante información a la que están expuestas.
A pesar de la censura En diversos países de régimen democrático, el trabajo periodístico está protegido por la ley o por la constitución. Esto incluye, muchas veces, el derecho del periodista a preservar en secreto la identidad de sus fuentes, incluso cuando sea interpelado judicialmente.
la etica define al profesional. la fidelidad que se necesita no es una a la que ciegue la ideologia, sino una lo suficientemente a atrevida como para desterrar la ignorancia, infidelidad y el recato deliberado que con frecuencia oscurrece la red de intereses que existe debajo de la superficie de medios locales, nacionales e internacionales. la misma tambien requiere que no se le estorbe con la arrogancia de un grupo de practicantes que considere que nada de lo que esbricen esta equivocado. 2 (etica y medios de comunicación, Niceto Blazquez, pag. 190)
Para ser precisos tenemos que hablar de la honestidad en la labor informativa; y ser honestos puede implicar (y a menudo sucede) mantener una actitud hacia la verdad y el bien común como norte esencial, aun cuando la difusión de este hecho no nos beneficie personalmente; y más aún, puede incluso llegar a perjudicarnos en la obtención de ganancias colaterales, como ocurre con aquellas informaciones que tocan determinados intereses de quienes tienen la capacidad, la posibilidad y la vocación de proveernos determinadas ganancias en otras actividades profesionales, sean estas materiales o no. Es claro que en estos casos el dilema ética versus beneficios se presentará a cada paso, sobre todo cuando recordamos que el noventa por ciento de los periodistas son de origen humilde, regularmente mal pagados, que viven en sectores populares y que el apremio económico es el pan nuestro de cada día; pero al mismo tiempo tienen en sus manos el poder enorme que da a quienes usan diario los medios masivos de comunicación, con posibilidades de decir o callar, de promover o de omitir, de ensalzar o denostar, de hacer brillar u opacar, de sobresaltar o ignorar según sople la brisa del ejercicio correcto y ético del oficio o el de los intereses.
Hay cierta paradoja en todo lo que toca a la moralidad profesional ya que en el fondo de la cuestión está el conflicto entre libertad de prensa y derecho a la intimidad de las democracias modernas. La postura de los profesionales de nuestro país, por lo menos, es
Totalmente contraria al modelo danés. Allí el código deontológico tiene rango de ley, es decir, ejerce coerción. La idea de la prensa liberal prevalece, según vemos. Entonces, por tanto, debemosmente contraria al modelo danés. Allí el código deontológico tiene rango de ley, es decir, ejerce coerción. La idea de la prensa liberal prevalece, según vemos. Entonces, por tanto, debemos ver a la ideología liberalista y a su implícito enfrentamiento de la libre expresión con la intimidad como causas principales de la idea utilitarista.
Sin embargo la deontología es también tratada desde las propias fronteras de la moral -he aquí la paradoja-. Así que el código deontológico de la profesión se define como “normas voluntarias de conducta” que señalan “cuál debe ser el camino correcto en la profesión” (Villanueva, Ernesto; pág. 13-14).
Heriberto Morrison Fortunato:Vice Ministro Tecnico de Deportes.
un periodista digno y de llevar ese nombre debe abstenerse de meplear medios poco decorosos: el fraude, la intimidacion y la extorcion para logra el acceso a las informaciones o para enterrarse de la verdad.
dice un adagio que los abogados ahorcan sus errores, los medicos los entierran y los periodistas los divulgan. el deber del periodista es informar e interpretar las noticias con veracidad escrupulosa y no suprimir hechos esenciales no deformar la verdad como omisiones o subrayados erroneos e inadecuados.
Con este raudo giro de los tiempos y los avances tecnológicos, el ser humano cada vez mas se convierte en reflejo de insuficiencias. por lo que es pertinente la realización e implementacion continua de nuevas estrategias con el fin de salvaguardar y/o fomentar un periodismo desde la etica, un periodismo desde el objeto moral de la ética (los actos humanos), y un periodismos desde el objeto formal de la etica (la moralidad de dichos actos).
Por lo que un profesional del periodismo debe ser:
- ser autentico
- no incurrir en lo estridente y chabacano.
- sagaz.
- cumplir con su rol de informar de manera imparcial.
- no atender a intereses particulares, ni a los intereses del medio para el que trabaja, sino a la verdad.
¨Un periodista debe ser un hombre abierto a otros hombres, a otras razones y a otras culturas, tolerante y humanitario. No debería haber sitio en los medios para las personas que los utilizan para sembrar el odio y la hostilidad y para hacer propaganda. El problema de nuestra profesión es más bien ético.¨
El periodismo es una profesión cuya materia prima es la información procesada de manera periódica. Sus actores son los diarios, las emisoras los canales de televisión y las agencias fundamentalmente. “Se diferencia de la información publicitaria, propagandísticas y de relaciones públicas por sus fines”. Recordemos aquello del primer epígrafe de “mensaje no intencional”. La propaganda por su parte se caracteriza por su interés en captar a los sujetos y provocar una afiliación política, religiosa, étnica o social. El beneficio económico es secundario, no como en la publicidad, cuando los métodos empleados son constitutivos de delito.El artículo 19 de la Declaración Universal de los Derechos Humanos establece normas para la libertad de expresión y de prensa. Además de las normas jurídicas que regulan la profesión de los periodistas no obstante en nuestra constitución declara en su artículo en su Artículo 8, Inciso 6 dice:
"Toda persona podrá, sin sujeción a censura previa, emitir libremente su pensamiento mediante palabras escritas o por cualquier otro medio de expresión, gráfico u oral. Cuando el pensamiento expresado sea atentatorio a la dignidad y a la moral de las personas, al orden público o a las buenas costumbres de la sociedad, se impondrán las sanciones dictadas por las leyes. "
"Se prohíbe toda propaganda subversiva, ya sea por anónimos o por cualquier otro medio de expresión que tenga por objeto provocar desobediencia a las leyes, sin que esto último pueda coartar el derecho a análisis o a crítica de los preceptos legales
Esta prerrogativa es esencial para el hombre, se denomina también libertad o derecho de libre opinión, este es un derecho múltiple o complejo, que abarca tanto la libertad de hablar como la de escribir y la de transmitir el pensamiento por cualquier medio que sea conocido o por conocerse, su manifestación más importante es la libertad de imprenta y de prensa.
Sin embargo, según la organización Reporteros Sin Fronteras (Reporters Sans Frontières), en 2006 al menos a 81 periodistas fallecieron en el ejercicio de su trabajo o por expresar sus opiniones, en veintiún países. Hay que remontarse a 1994 para encontrar una cifra más alta.
Hoy, todo lo podemos ver en vivo y en directo. Podemos ser testigos, aunque ausentes, de los hechos más destacados del acontecer mundial. Podemos verlo todo, sin comprometernos con aquello que vemos. Y esto los medios lo saben y lo utilizan y ya no con el objetivo de mostrar la realidad tal cual sucede, sino de disfrazar esa realidad para que nos despierte la curiosidad y sigamos allí, leyendo, escuchando, viendo sin mirar y fundamentalmente comprando lo que ellos nos venden. La carrera por la primicia, muchas veces es el trampolín para que los medios difundan documentos, noticias, videos, etc, que no son reales y que fueron manipulados con la mera intención de conseguir un rédito económico o perseguir intenciones políticas. La libertad de expresión, es un principio fundamental para el sostenimiento de un sistema democrático, es un derecho de los ciudadanos más que de los medios, por ello creo que la censura es una herramienta de antaño para mediar en este tipo de cuestiones. Por ello, la importancia que hoy le doy a que las audiencias puedan comprender la abundante información a la que están expuestas. Aunque soy consciente que la velocidad con la que la información se nos presenta, obstaculiza la posibilidad de discernimiento y comprensión.
Finalmente “La credibilidad es la pieza esencial del periodista; si la pierde, simplemente lo pierde todo. De manera paralela a su trabajo, arduo en verdad, el periodista se encuentra en su trayectoria con ofrecimientos, trampas éticas que le invitan a responder a ciertos intereses, a hacer ciertos favores y muchas veces se va envolviendo en un espiral que lo va alejando cada vez más de su verdadera misión en la sociedad, a través del ejercicio diáfano, apegado a la realidad y en bien de la colectividad y sus sanos valores. Esto no atañe solo a los periodistas, es como una cadena. Hoy en día los dueños de medios de comunicación son también grupos empresariales que indirectamente maniatan las informaciones que podrían perjudicarles, ante lo que los periodistas se ven acorralados. La mayoría de los dueños de medios tienen sus líneas bien definidas. Esto también podría promover prácticas deshonestas. Es decir, que no se trata solo de intereses o censura gubernamental, por ejemplo, sino de censura empresarial. Una manifestación contraria a la práctica de profesionales que se ciñen a la verticalidad ética, rehusándose a acciones deshonestas, encontrando por ello, en su propio ambiente de trabajo, una atmósfera hostil donde se les hace la vida imposible por no ser igual a los demás, pues las diferencias se hacen muy marcadas”.
Bibliografía
-Aguilar Octavio, las ideologías en el periodismo,2da edic. 1991.
- Ética y medios de comunicación, Niceto Blázquez Pagina 190.
-Ética General, Ética Profesional Comparada, 1era Edición 1995 pagina 15.
-www.monografias.com
-www.wilkipedia.com
-www.enciclopedialibre.om
- Villanueva Ernesto Pagina 13-14













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